San Lorenzo de El Escorial2021-06-04T09:57:20+00:00

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es el monumento que mejor resume las aspiraciones ideológicas y culturales del “Siglo de Oro” español, expresadas aquí mediante una síntesis original de formas artísticas italianas y flamencas por impulso de Felipe II.

Agrupando en un edificio varias funciones, San Lorenzo el Real nace como un monasterio de monjes de la orden de San Jerónimo, cuya iglesia sirviese como panteón del Emperador Carlos V y de su mujer, Isabel de Portugal, así como de su hijo Felipe II, sus familiares y sucesores, 

y donde los frailes orasen ininterrumpidamente por la salvación de las personas reales. Asimismo, cuenta con un palacio para alojar al rey, como patrono de la fundación, y a su séquito. El colegio y el seminario completan la función religiosa del Monasterio, y la Biblioteca se establece para estos tres centros. Este esquema se mantiene, en cierto modo, en la actualidad. La figura de Carlos V es decisiva en la fundación de este Real Sitio por lo mucho que influyó en el espíritu de su hijo, por el ejemplo de sus últimos años pasados entre los monjes jerónimos de Yuste y por la necesidad de dotarle de una digna sepultura.

Una vez decidido a fundar el Monasterio, Felipe II comenzó en 1558 a buscar su emplazamiento, que quedó fijado a finales de 1562, comenzándose la obra según el proyecto o “traza universal” de Juan Bautista de Toledo. En 1571 la parte del convento estaba ya más o menos concluida; en 1572 se comenzó la “casa del rey” y en 1574 la Basílica, finalizada en 1586 y consagrada en 1595, fecha que puede considerarse la del final de la Obra, aunque la última piedra se colocase en 1584 y la tarea decorativa se prolongase algunos años. El rey supervisó con cuidado toda la construcción.

El Monasterio quedaba aislado en medio del campo, con sólo unos edificios de servicio para el palacio y el monasterio: las dos casas de oficios y la Compaña. Pero Carlos III ordenó la creación de una pequeña ciudad cortesana cuyo arquitecto fue Juan de Villanueva, quien asimiló a su formación clasicista italiana el espíritu nacionalista que El Escorial adquirió para la cultura de la Ilustración española. Destacan entre sus obras la Casa de Infantes y la del Ministro de Estado.

LOS ESPACIOS SINGULARES DEL MONASTERIO

JARDINES DEL MONASTERIO Y DE LAS CASITAS

Dos lados del Monasterio –Norte y Oeste- están flanqueados por la Lonja, y los otros dos por los jardines en terraza, a la italiana, con trazados rectilíneos de boj podado en recuadros. A lo largo de la fachada sur y parte de la oriental se extiende, bajo las ventanas de las celdas monásticas, el jardín de los frailes. Más allá de éste, en un nivel inferior, se encuentra la huerta que también estaba organizada mediante calles rectilíneas.

PANTEÓN DE REYES

Aunque el proyecto de Felipe II no se concluyó hasta el reinado de su nieto Felipe IV, en el Panteón Real están enterrados los Reyes Españoles desde Carlos V, exceptuando Felipe y Fernando VI que fueron enterrados en la Colegiata del Palacio Real de la Granja y en las Salesas Reales respectivamente.

BIBLIOTECA

Es el lugar donde mejor se comprende que el Monasterio está construido en honor a la Monarquía, a la Fe, a las ciencias y a las artes. Sobresale en la Biblioteca la bóveda de 54 metros de largo pintada por Pelllegrino Tibaldi y en la que se representan las siete artes liberales, la Teología y la Filosofía.

BASÍLICA

Considerada el punto neurálgico del edificio constituye una obra maestra de la arquitectura española del Renacimiento español. Está construida en sillería de granito y su planta de cruz griega forma un cuadrado de 50 metros de lado.

Destacan los cenotafios reales de Carlos V y Felipe II a ambos lados del altar realizados por Pompeo Leoni en bronce dorado.

PATIO DE REYES

Era la puerta principal del edificio y recibe este nombre porque está presidido por los seis reyes de la tribu de Judá elegido por su participación en la construcción del Templo de Jerusalén. El promotor de ese templo fue el Rey Salomón considerado el alter ego de Felipe II en el Renacimiento.

Ir a Arriba